No, hoy no. No me encuentro bien. Cambiemos de tema...
Me acuesto. Intento conciliar el sueño. No puedo. Pienso en él.
A veces; me dejo caer en la cama, cierro los ojos y no pienso en nada.
Otras; lo intento hacer. Apago. Enciendo. Pongo música en el móvil.
Vuelvo a apagar. No cierro los ojos. Las canciones me hacen llorar,
y no puedo esperar más. Enciendo por segunda vez. Salto de la cama.
Busco en los cajones. Encuentro una libreta. El boli está donde lo dejé.
Mi mente se turvia. Es por él. La letra está torcida. No importa. El corazón, también. Ayer viniste y hoy, te vas. Quiero tenerlo todo claro. Asimilar los desagrados. Quiero enfadarme contigo, y que me vuelvas a buscar. Tiemblo. Mis manos están frías. Esperame. Aún no he terminado. Te quiero. Ayer lloré. Hoy, no sé. Una sonrisa. Un beso. Un silencio. Un día de lluvia. Un abrazo. Tú. Tranquilo... Lo sé. No te gusto. Es ella. No la conozco. La odio, y no es su culpa. Lo siento. Me gustas. Me obligo a prescindir de ti. Evito sentimientos. Mi defecto. Miro el reloj. Son casi las 4:00. Me acuerdo de dormir. Faltas tú. Un mensaje. Una caricia. Un gesto. Una mirada. Un suspiro. Por una vez pensé... En fin. Me equivoqué.
domingo, 21 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario